Con propósito.

NOTA DEL ADMINISTRADOR-EDITOR DEL BLOG

Imagen de la cabecera: Fragmento del cuadro de Mariano Carabias: "Mi madre" (retrato de nuestra madre. AQUÍ podéis verlo en su blog)

Este blog nace enlazado al resto de mis blogs, pero quiere ser el espacio donde se ordene todo lo referente a este poemario. Iré subiendo, a medida que se produzcan y conozca, las reseñas o noticias que se generen a su alrededor. Por tanto, como es obvio, su recorrido es corto; pero no me importa.
Si alguien lee el poemario y me remite su comentario de lectura del mismo, lo subiré al blog tal cual, como una entrada más. Y esto con independencia de que tenga o no su propio blog. De algún modo pretendo que sea la página del lector.
Ya sé que es una pretensión muy elevada por mi parte, pero por soñar que no quede.
Gracias de antemano.

domingo, 10 de febrero de 2013

Poema-comentario Amando García Nuño

Lleva unos días descansando en la bandeja de mi correo electrónico, y cada vez que lo leo me estremece por la fuerza de la amistad, y por la lectura que hace del libro.
Como dice el autor (Amando García Nuño -AQUÍ SU BLOG-) se trata de un regalo, y como tal lo recibí, y como tal lo conservo; pero al mismo tiempo me resisto a no compartirlo con todos vosotros.
Conocí a Amando en Segovia, durante la celebración del III Día Internacional de la Poesía, para el que había sido seleccionado. El hecho de ser tocayos provocó el acercamiento, pues nuestro nombre digamos que no es el más común de los nombres propios. De inmediato, sin que haya una explicación lógica para ello, conectamos y nació una relación amistosa que a lo largo de estos meses va fraguando cada día un poco más.
De esta forma tan poética, Amando García Nuño ha comentado el modo en que Quizá un martes de otoño  le ha llegado al corazón.


HORAS DE UN TIEMPO AUSENTE
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                              Para Amando Carabias,
                  que compartió esas horas de un martes de otoño



Horas de susurrar frente al desasosiego,
de páramos insomnes
donde acosan tus ojos los prospectos,
horas de cena y ritos cotidianos
frente al canal nueve, horas
donde el verso se enquista, y no hay quijotes
lanceando futuros al olvido,

horas de llanto en ristre, y de supermercados,
horas de fríos aliñados
entre la soledades del gentío,
de esa muerte apenas esquivada
en pasillos de yodo,
horas donde alcanzar la playa y liberarte,

horas para la molienda de los sueños
que desgarra un teléfono sonando,


                …horas de timbres intermitentes, mejor no preguntarse, semblantes confundidos, horas sin hora entre los segunderos, horas de trámites al oeste de la rutina, horas de selva y terremotos sacudiendo las pantallas hacia tus ojos sorprendidos, mejor no preguntarse, horas de interruptores en on, y restos de almanaque encestados sobre las papeleras del pasado, horas de hora-dar, de dar quizá, de dar ahora, horas de estrellas escondidas y latidos huyendo por las venas, mejor no peguntarse, de trajes como armaduras y cuerpos fusionados bajo aromas de café, mejor no preguntarse, el otoño construye la memoria, y la melancolía, horas hacia atrás,  mejor no preguntarse,


horas donde apenas importa
la lectura correcta del azogue,
horas donde el día aún busca costuras
en labios sin presente,
y la huella de otra carne entre tu carne
exilia aquel pavor de pesadillas,

horas errantes
entre un clamor de tiempos desandados,
horas con hatillo, peregrinas
hacia brotes de cualquier pánico en flor
por las enredaderas, horas, acaso,
para un día inverso  
viajando de la angustia a la placenta,

horas para esa madre, pez perplejo
con su tenue sonrisa asombrada
bajo remotas aguas, horas vagando
indigentes, del sueño a la oficina,
horas donde buscarse, quizá, y no encontrar
sino el eco de un grito frente al hambre,                 ,
y estos versos contra el desasosiego
de otro tiempo, ausente en los relojes.

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                                                            Riaza*, tres de febrero 2013
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* Para quien no lo sepa por razones de distancia geográfica, Riaza es un hermosísimo pueblo  del nordeste de la Provincia de Segovia. Allí, Amando García Nuño disfruta de muchos fines de semana.

7 comentarios:

Flamenco Rojo dijo...

Entrañable, emocionante...digno de un buen poeta y mejor amigo.

Un abrazo para ambos Amandos.

Pd.- Aunque dices que lo conocistes en la celebración del III Día Internacional de la Poesía, creo recordar que el primer contacto que tuvisteis fue por mi culpa, no?

Mariluz G H dijo...

No he podido evitar las lágrimas. Debería guardar silencio para que el teclado no se me ahogue y esconder mis manos para recrearme en cada verso, en cada palabra... ciertamente el mejor "lazo" para el hermoso poemario "Quizá un martes de otoño".

Un abrazo sincero a ambos Amando(s)

Amando Carabias María dijo...

Es posible, Flamenco, pero de verdad que no lo recuerdo; será torpeza mía.
Mariluz, ahora tú me emocionas.

Paula Martínez dijo...

Si en Riaza se cuecen semejantes poemas, voy a tener que ir más a menudo, a ver si cojo alguna inspiración por Hontanares o se me pega algo bebiendo el agua.
Bromas aparte, qué gran poema. Estamos completos con esta pareja de Amandos.

Amando Carabias María dijo...

Paula bienvenida a este espacio. No sabía que tenías relación con esta zona. Y por cierto, ya nos informarás cómo llevas "Crisis de oruga"

Amando García Nuño dijo...

Aunque como dice Amando (el uno), lo escribí como un comentario personal, estoy orgulloso de que lo haya colgado aquí. Por compartir blog con el poemario y con el cuadro de Mariano a su madre. Por leer el aplauso sevillano de Pepe Gonce, sentir las lágrimas hondas de Mariluz, y el Hontanares común que comparto (a través de otro riazano) con Paula, la de sus cosas.
Y porque todo ello circule alrededor de ese día en verso sencillamente humano, ese martes.
Me sumo al club de los emocionados, aunque -con tantas emociones- ya no estoy muy seguro del porqué.
Abrazos. Amando (el otro)

Amando Carabias María dijo...

Amando, ¿qué decir? Pues eso, mejor dar de nuevo las gracias.